miércoles, 20 de junio de 2012

Artritis


La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad sistémica de tipo inflamatorio, de causa desconocida, que afecta primariamente las articulaciones. Sus manifestaciones son variadas y produces grados diversos de molestias y limitaciones. La artritis en general es simétrica y a veces remitente, sin embargo, si no se logra controlar produce destrucción progresiva de las articulaciones afectadas, con deformaciones asociadas. En quienes no logran un buen resultado terapéutico, provoca incapacidad músculo esquelética progresiva importante.
La AR afecta de manera predominante a las mujeres, se ha reportado una relación de 3 y hasta 8 veces más frecuente en las mujeres que en los hombres. Ocurre en la edad adulta temprana o media, aunque se ha registrado en personas de todas las edades. El único estudio a nivel poblacional realizado en Chile estimó la prevalencia de la enfermedad en 0.46%.
Considerando que no existen maniobras que permitan prevenir la aparición de la AR, los objetivos del adecuado manejo de la AR son el poder realizar un diagnostico precoz e iniciar una terapia efectiva lo antes posible. Con ello se pretende aliviar las molestias, mantener una función normal y prevenir o minimizar el daño estructural. La meta terapéutica debiera ser la remisión de la enfermedad y si ello no es posible, intentar el mínimo grado de inflamación posible. Como terapia no farmacológica se indica entre otros el reposo de las articulaciones y farmacológicamente se indican principalmente AINES, aunque solo alivian el dolor y disminuyen la inflamación articular y no deben ser usados como monoterapia, también son usados los corticoesteroides, pero por sus múltiples efectos colaterales se recomienda usarlos por el menor tiempo posible y en bajas dosis. El tratamiento más aceptado es con FARMEs (fármacos modificadores de la enfermedad), como el metotrexato.
Esta enfermedad puede comprometer la articulación temporomandibular (ATM), causando dolor y limitación de la apertura bucal. La artritis reumatoide por sí sola no contraindicaría el uso de las prótesis totales, sin embargo, los medicamentos utilizados por los pacientes portadores pueden causar la disminución del flujo salivar y, consecuentemente, facilitar lesiones en la mucosa, por eso es importante el diálogo constante con los médicos sobre la conducta a seguir con estos pacientes.  Igualmente para el uso de prótesis removibles, por su afección a la ATM, podría eventualmente limitar o dificultar la confección y el uso de los elementos protésicos, tal limitación puede ocasionar dificultad en la ejecución de la impresión durante la confección de las prótesis, siendo necesaria la confección de aparatos especiales. Otra forma de tratar este problema sería mediante el ajuste de las prótesis antiguas y la realización de impresiones utilizándolas como molde individual.

Referencias
1.      MINISTERIO DE SALUD. Guía Clínica Artritis Reumatoidea. Santiago: Minsal, 200
2.      LIMA CHAVES, Carolina de Andrade et al. La influencia de factores sistémicos en el uso de las prótesis totales. Rev Cubana Estomatol. 2009, vol.46, n.1.

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