La
artritis reumatoide (AR) es una enfermedad sistémica de tipo inflamatorio, de
causa desconocida, que afecta primariamente las articulaciones. Sus
manifestaciones son variadas y produces grados diversos de molestias y
limitaciones. La artritis en general es simétrica y a veces remitente, sin
embargo, si no se logra controlar produce destrucción progresiva de las
articulaciones afectadas, con deformaciones asociadas. En quienes no logran un
buen resultado terapéutico, provoca incapacidad músculo esquelética progresiva
importante.
La
AR afecta de manera predominante a las
mujeres, se ha reportado una relación de 3 y hasta 8 veces más frecuente en las
mujeres que en los hombres. Ocurre en la edad adulta temprana o media, aunque
se ha registrado en personas de todas las edades. El único
estudio a nivel poblacional realizado en Chile estimó la prevalencia de la
enfermedad en 0.46%.
Considerando
que no existen maniobras que permitan prevenir la aparición de la AR, los
objetivos del adecuado manejo de la AR son el poder realizar un diagnostico
precoz e iniciar una terapia efectiva lo antes posible. Con ello se pretende
aliviar las molestias, mantener una función normal y prevenir o minimizar el
daño estructural. La meta terapéutica debiera ser la remisión de la enfermedad
y si ello no es posible, intentar el mínimo grado de inflamación posible. Como
terapia no farmacológica se indica entre otros el reposo de las articulaciones y
farmacológicamente se indican principalmente AINES, aunque solo alivian el
dolor y disminuyen la inflamación articular y no deben ser usados como
monoterapia, también son usados los corticoesteroides, pero por sus múltiples
efectos colaterales se recomienda usarlos por el menor tiempo posible y en
bajas dosis. El tratamiento más aceptado es con FARMEs (fármacos modificadores
de la enfermedad), como el metotrexato.
Esta
enfermedad puede comprometer la articulación temporomandibular (ATM), causando
dolor y limitación de la apertura bucal. La artritis
reumatoide por sí sola no contraindicaría el uso de las prótesis totales, sin
embargo, los medicamentos utilizados por los pacientes portadores pueden causar
la disminución del flujo salivar y, consecuentemente, facilitar lesiones en la
mucosa, por eso es importante el diálogo constante con los médicos sobre la
conducta a seguir con estos pacientes. Igualmente
para el uso de prótesis removibles, por su afección a la ATM, podría
eventualmente limitar o dificultar la confección y el uso de los elementos
protésicos, tal limitación puede ocasionar dificultad en la ejecución de la
impresión durante la confección de las prótesis, siendo necesaria la confección
de aparatos especiales. Otra forma de tratar este problema sería mediante el
ajuste de las prótesis antiguas y la realización de impresiones utilizándolas
como molde individual.
Referencias
1. MINISTERIO DE SALUD. Guía Clínica Artritis
Reumatoidea. Santiago: Minsal, 200
2.
LIMA CHAVES,
Carolina de Andrade et al. La influencia de factores sistémicos en el uso de
las prótesis totales. Rev Cubana Estomatol. 2009, vol.46, n.1.
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